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Siento escribir tan de tanto en tanto. Y para no contar mucho. De hecho, es el insomnio el que me hizo levantarme de la cama, donde ya estaba tendido, para escribirles cuatro palabras.El trabajo va, veces más veces menos. Ya tengo algunos resultados aunque hará falta estudiarlos bien. A conciencia. Duramente. Desde que descubra algo interesante serán los segundos en enterarse, después de la comisión de los Premios Nobel. Evidentemente, bromeo.Este ha sido un fin de semana muy largo. Festivo en viernes y me tomé libre el lunes y hoy, martes. Por si no lo había comentado, en Francia la jornada laboral es de 7 horas (en lugar de 8). En el instituto de investigación donde trabajo seguimos trabajando las 8 horas completas (y a veces más, ¡el otro día no salí de allí hasta las 10 de la noche!). Lo que hacen entonces es sumar esa hora de más al día y formar así lo que se llama RTT. Es decir, dos días libres al mes sin contar las vacaciones. ¿No está mal, eh?. El problema es que tienes un tiempo límite para tomartelos, en caso contrario caducan y los pierdes. Esa, y no otra, es la razón que me obligó a tomarmelos ahora.Poca fiesta, algo más de francés y mucha tormenta. Tenemos dos o tres todos los días. Eso explicaría el que vuelva a estar malo. Justo ahora cuando tengo que volver a trabar. ¡Vaya hombre, que mala suerte!Ahora que ya saben un poco más sobre derecho del trabajo francés, mi estado de salud y las condiciones atmosféricas por estos lares, me despido. Una vez más escribiendo mucho pero sin decirles nada.Un abrazo fuerte,Joni
Siento no haber escrito desde hace tanto pero he estado bastante ocupado. Sírvame de excusa que trabajo a tiempo completo y además tengo curso de francés todas las tardes. Es curioso lo mucho que me apetece que llegue el fin de semana para no hacer nada. Y menos hoy, que llueve a mares.
En el trabajo me va genial. El proyecto avanza, lentamente eso sí. Pero estoy aprendiendo mucho y bien. Además, cada vez tengo más acceso a las instalaciones. Ayer estuve en el Reactor Nuclear y, aunque está prohibido, saqué algunas fotos de la piscina. Espero que sepan apreciar el riesgo y así las disfruten más. Para explicarles por qué el agua es azul los dejo en manos de Cherenkov, que sabe más que yo.
Cada vez me suelto más en francés aunque siempre ayuda regarlo con un poco de cerveza. Extrañamente me da una cierta confianza en mi mismo difícil de encontrar por otros medios. No, miento. No salgo mucho, pero aprovecho cuando puedo.
Por el momento, nada más.
Un abrazo,
Joni
Resulta que al final, elegí bien. Francia es el país europeo con mayor cantidad de días festivos. Antes, cuando era estudiante, no me fijaba en la importancia de tenerlos, ¡pero ahora! El jueves fue el aniversario del Armisticio de la 2º Guerra Mundial y hoy, lunes, es lunes de Pentecostes. No es que me importe demasiado pero eso de salir de fiestita y dormir la mañana siempre me ha gustado. Ahora que me pagan, imagínense.De cualquier manera, la vida pasa tranquila por aquí. El buen tiempo llegó con la primavera y a las últimas nieves en los Alpes, aunque se resisten, no creo que lleguen a Junio. Una pena. Estaba acostumbrándome a caminar con la boca abierta por la ciudad con la mirada perdida en las montañas. Impresionan. Las echaré de menos. Pero aún no.
Mañana vuelta al trabajo. Toca cambiar la fuente de Uranio del detector. Me dejarán todo el trabajo a mi. Menos mal que, por mucho que lo diga mi madre, no parezco de Al-Quaeda.
Los mantendré informados.
Un abrazo,
Joni

Bueno, el largo puente (para algunos, no para mi) llega a su fin. De todas formas, la semana que viene hay otro incluso más largo. Lo digo para el que quiera invitarme a hacer algo. Este fin de semana fui a un pueblecito cerca de la ciudad pero muy de montaña (la orografía de la región es muy particular). Visitamos unas cuevas que hay en la montaña y hicimos una pequeña caminata por el bosque. Hacía tiempo desde la última vez y vuelvo a tener la sensación de pinchazos en las piernas. Agujetas se llamaban, si no recuerdo mal.Es agradable tener un poco de tiempo para uno mismo. Pero tengo que adaptarme aún al tempo. Durante la semana no tengo apenas un momento libre para no pensar o para pensar en lo que quiero. Mientras tanto, durante los fines de semana tengo demasiado tiempo libre y acabo aburriéndome. Quizá sea así la vida del trabajador. Desde el lunes deseando que sea viernes y el domingo que sea lunes. También tendré que acostumbrarme.A quien haya dejado preocupado días atrás, tranquilos. Si bien, poquito a poco, mi vida social va mejorando. Con suerte, ya para cuando me vaya, alguien me echará de menos.
Los dejo, je dois etudier le français, por si fuera poco con lo mio... A bientôt!
Joder. Que ganas tenía de que llegara ya hoy. Entiéndase, es mi primer festivo como trabajador y ahora lo entiendo todo. Hasta a las colas en las autopistas les veo la lógica. No para mi esta vez, no hago puente. Además, estoy aprovechando el día para limpiar el cuarto, lavar la ropa, estudiar francés y mirarme alguna que otra cosa del trabajo. Sé que no suena a día festivo, pero no tener que levantarme a las seis y media esta mañana es premio suficiente.Decir, además, que aquí en Francia (cuna de casi todas las revoluciones!), el día del trabajador es especial, como lo son las huelgas. No hay ni tranvías, ni guaguas ni nada. Se toman muy a pecho lo de los derechos de los trabajadores. Esta clase de cosas me hacen pensar. Es una lástima, a mi entender, que se le dé tanto bombo al segundo centenario de la guerra de la independencia y tan poco a los 40 años de la revolución del 68, el mayo francés. Pero qué le vamos a hacer, es festivo. Que cada uno celebre lo que quiera. Yo, por mi parte, voy a dormir.
PD: La foto, evidentemente, no es de hoy. Pero me hacía ilusión que mi madre me viera trabajando. Por cierto, feliz aniversario.

Aún a pesar de que tengo que acabar con cosas importantes para el trabajo este martes, el fin de semana me fui de excursión. Lo típico: asociación de estudiantes que enseña a los Erasmus los parabienes de la cultura del país que toque, Francia en este caso. A mi modo de entender, esta vez acertaron.
Viajamos en coche, como los grandes viajes por carretera. Visitamos Lyon el sábado por la mañana y luego seguimos para Beaujolais. Al que no le suene, resulta que es una comarca famosa por sus vinos. Estuvimos en una bodega y una degustación en plena campiña francesa. Fiesta por la noche y ya al día siguiente, o mejor a la tarde siguiente, participamos en la fiesta del vino. Un pequeño pueblo que se cierra al tráfico y donde se exponen para degustar distintos tipos de vino. Compras una copa en la entrada del pueblo y tienes todo el día para catar. No sé yo si acabé peor que si hubiera ido de romería. De todas formas, las comparaciones son odiosas.Nada más por ahora, voy a trabajar un rato.A bientôt!