weather in Grenoble

Friday, September 12, 2008

chez moi

Es increible ver lo mucho que ya siento perder todo el francés. Se desvanece. Espero que, en lugar de huir, sólo se haya escondido esperando tiempos mejores. Lleguen o no las golondrinas.

Ya estoy en casa. Y me gusta. Estoy en el clásico tour a los que se han acordado de mi (cada vez menos, por cierto). Ya estuve en La Tejita y El Médano. Ya me perdí por La Laguna, serenateando a su luna. Ahora cruzo el charco. Aquí también hay montañas y tormentas. Pero nunca serán tan fuertes.

Con los Alpes aún en la retina, me despido con un à bientôt. Si nos dejan volver.

Un abrazo fuerte,

Joni

Saturday, September 6, 2008

Madrid

Y parece que el viaje llega a su fin. Después de un par de días tranquilos en Madrid, ahora estoy con J (que ayer celebró su cumpleaños!) y el lunes en casa. Por cuanto tiempo no lo sé. Esa decisión queda para tomarla en La Tejita, en La Jarra, en casa Gusi o incluso en El Porís, si los implicados me quieren ayudar.

He estado aislado durante un par de días y es curioso ver como, a parte de un par de emails que no hacen otra cosa sino complicarme aún más el futuro, todo sigue igual. El mundo sigue dando vueltas como si yo no hubiera desaparecido. Es curiosa esa creencia en lo importante que somos. Sobre todo por lo poco que se ajusta a la realidad. Polvo somos, y al polvo se lo lleva el viento (más pronto que tarde!).

Un abrazo fuerte,

Joni

Only Lyon

Ya dejo atrás Grenoble. Añado que me pensaba que iba a ser más complicado. Todo fue bien. Bueno, los del banco querían quedarse con parte de mi dinero (sí mami, ahora sé lo que cuesta ganarlo como para dejar que me lo quiten). Es increíble, parece que les esté pidiendo un favor cuando sólo quiero lo que es mío, en fin. Esperemos que se vaya resolviendo. Sino, de las cervezas que iba a invitar… rien!.

Me quedé en Lyon en casa de un viejo amigo, Julien. Es fantástico ver lo bien que le va con todo. Me alegro también conocer a sus amigos: Clermond, François y la gente del “Le Six” de Lyon. Merci a touts!.

Bueno, sigue mi camino. Escribo en el avión hacia Madrid (con algo de miedo en el cuerpo, dicho sea). Jose (mi compañero de despacho) duerme a mi lado pero rechaza utilizar mi hombro. Peor para él.

Ya va quedando menos. Un abrazo fuerte,

Joni

PD: Nada más salir de casa las ruedas de la maleta se cayeron (sí sí, con el eje y todo!) y las voy aguantando con cinta adhesiva (un brasileño, muy amable, me dejó un rollo entero pero que ya se va acabando). Alors, se admiten apuestas. ¿Aguantarán hasta casa?. O, mejor todavía. ¿Y si facturo la maleta tal cual y luego, cuando se caigan, les echo la culpa a los de las maletas?. Jaja, tendré que quitarle la cinta primero, para no causar sospechas.